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Parque Nacional de Monfragüe: Apuntes históricos

Extremadura es una comunidad con una enorme riqueza natural, paisajstica y una exhultante biodiversidad. Existen dos  Parques Naturales de primer orden. El Parque Nacional de Monfragüe se encuentra en el centro de la provincia de Cáceres, en un triángulo formado por Navalmoral de la Mata, Plasencia y Trujillo. Ha sido declarado Parque Natural en 1979, ZEPA –Zona de Especial Protección para las Aves- desde 1991, Parque Nacional en el 2007, pertenece a la Red Natura 2000 de ecología europea y la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) le ha otorgado la figura de Reserva de la Biosfera a través del Programa Hombre y Biosfera como un reconocimiento especial de la relación existente entre sus habitantes y el medio.

Con esta carta de presentación queda patente la espectacularidad del Parque.  Monfragüe ocupa una superficie de mas de 18,000 hectáreas y esta considerado la mancha de bosque y matorral mediterráneo más extenso, representativo y mejor conservado de Europa. Lo atraviesan el río Tajo y su afluente, el Tietar, que discurren entre suaves montañas rodeadas de extensas dehesas o esculpen grandes farallones de cuarcita, dando refugio a los nidos de las grandes rapaces.

Monfragüe ha mantenido desde siempre una relación especial con el hombre. Los ríos que lo surcan y las sierras que los acompañan proporcionaban a los pobladores prehistóricos todo lo necesario para su asentamiento: caza, pesca y un bosque rebosante de frutos, como demuestran los hallazgos arqueológicos. Desde útiles de piedra paleolíticos datados hace unos 100.000 años hasta hoy. Hay numerosos restos de la Edad del Bronce como cuatro estelas de guerrero talladas a buril o cincel y hasta un conjunto de joyas de oro de la Edad del Hierro conocido como el Tesoro de Serradilla. Estos restos, entre otros, se pueden visitar en el Museo Provincial de Cáceres. El hallazgo de 105 abrigos con pinturas rupestres, datadas de 5.000 a 3.000 a.c., refuerza la idea de que siempre ha estado habitado.

También quedan vestigios de tribus celtíberas. Restos de un castro vetón en Miravete y en Malpartida de Plasencia.  Y en cuanto a los romanos, a ellos les debemos el nombre actual de su original Monsfragorum (monte frondoso) y restos de calzadas, puentes, fuentes, lapidas y señales de su ocupación en la atalaya de Cerro Gimio.

Marga G.-Chas Ocaña

“Las Candelas” de Almendralejo

Los ritos populares con el fuego como protagonista , religiosos, impíos, mágicos o de cualquier carácter siguen presentes en el folklore internacional, Extremadura no podía ser menos.

En Almendralejos (Badajoz) tierra de conquistadores y cuna de Espronceda, se celebra durante los días 1,2 y 3 de Febrero, una quema de hogueras que se llama popularmente “Las Candelas”. Es una fiesta con solera cuyo origen se remonta al XVII y tiene un trasfondo religioso en honor a Nuestra Sra. de la Candelaria, ya que antiguamente simbolizaba un acto de purificación para las mujeres después del parto, que se acercaban hasta el Templo para “presentarse ” a la Virgen con su retoño.

Algo de esto se mantiene hoy en día aunque la fiesta ha evolucionado y se ha convertido en un espectáculo de confraternización, cuyo objetivo es apartar el mal del pasado y purificarse para el futuro. Es un acto de renovación: se quema lo viejo o maligno del año anterior en las “candelas” (hogueras), que proliferan por todos los barrios de la ciudad.

La Fiesta, catalogada como de Interés Regional, empieza los días previos a la quema: se recoge madera, o apilan trastos viejos que morirán en el fuego. También fabrican unos muñecos de trapo llamados “Pantarujas” que simbolizan los malos espíritus y se colocan en lo alto de cada hoguera. Estas “pantarujas” se han ido sofisticando con los años y de simples peleles con ropa vieja han pasado a tener firma; y de representar una simple bruja… a temas globales como el hambre o locales como el mal olor en la ciudad, encarnado en la chimenea de Vinibias.

Pero la festividad principal es el encendido de todas las hogueras, en las que se asan alimentos con los que se obsequia a los visitantes, y es tradición pasear de candela en candela, comiendo y bebiendo sabrosos productos de la tierra.

Marga G.-Chas Ocaña